Los resfriados son relativamente inofensivos y suelen curarse por sí mismos al cabo de un tiempo corto que generalmente no pasa de los 3 días. La influenza, puede ser leve, pero si no se cuida puede desencadenar una enfermedad más grave y hasta mortal como la neumonía.
Las diferencias entre una y otra son:
Fiebre: en un resfriado no se presenta o es muy baja. En una influenza la temperatura puede ser de 38° o más.
Dolor de cabeza: en un resfriado puede presentarse ocasionalmente, en una influenza normalmente se presenta.
Escurrimiento nasal: en un resfriado suele ser muy leve o no presentarse, en una influenza, hay estornudos frecuentes y goteo constante.
Congestión nasal: en un resfriado generalmente no hay, en una influenza es uno de los síntomas más molestos.
Tos: en un resfrío la tos es seca y leve, en una influenza suele ser húmeda, con flemas y muy persistente.
Dolor muscular: en un resfriado no se presenta, en una influenza, son frecuentes.
Fatiga: en un resfriado no se presenta, en la influenza es muy fuerte.
Dolor de garganta: en un resfriado puede no presentarse o ser muy leve, en una influenza, las molestias ocasionan dificultad para tragar y comer.
Apetito: en un resfriado no disminuye, en la influenza la persona no siente deseos de comer.
Energía: en un resfriado no se afecta, con una influenza, hay agotamiento general que impide realizar las actividades diarias